sábado, 14 de enero de 2017

Los drogados nazis


Aunque el consumo de drogas era ferozmente perseguido en la Alemania nazi, la novedosa matanfetamina fue una excepción.

El Pervitin era considerado una panacea para el tratamiento de un sinfín de síntomas: depresión, problemas circulatorios, decaimiento, frigidez… Muy pronto, la sociedad entera se rendía ante los milagrosos efectos de la pastilla. Desde abajo hasta arriba, trabajadores, amas de casa, estudiantes, médicos o hombres de negocios, todos recurrirían al Pervitin para no perder el paso acelerado de los nuevos tiempos.

En la primavera de 1940, más de 35 millones de unidades de Pervitin fueron producidas en la planta de Temmler para abastecer al ejército.
De no haber sido por la metanfetamina, la blitzrieg hubiese resultado humanamente imposible. Avanzando día y noche ininterrumpidamente, los nazis empezaron a creerse verdaderamente miembros de una raza superior. Galopando por los territorios de su éxtasis químico, marcharon sobre Francia sin atender a más razones que las de su propia inercia.

El eukodal, un opiáceo pariente de la heroína, se convirtió en el ingrediente estrella del misterioso cóctel inyectado en las venas del ADOLF. Ocasionalmente cocaína, esteroides y metanfetamina. completablan el menú.

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